miércoles, 6 de junio de 2012

De roll

Texto de León Felipe


Despierto donde nace el sol,
prendo un cigarro y paro un camión.
Espero a mis amigos mientras veo nubes;
rueda rueda y rueda hasta el arco electrónico;
donde nos paramos alzamos dedo
y  nos vamos volando
en dragones de 50 toneladas;
tienen cuernos, cola y hocico, hasta sacan fuego.
¡Cuidado! caracoles voladores, dragones de colores
y estrellas en el suelo.


lunes, 4 de junio de 2012

Desde lo más alto.

Texto e imágenes de Martha Mariano


Me llené de anaranjado, sentándome en la orilla de mi esperanza, acogiéndome como buena anfitriona en el balcón de mis despechos. Vi pasar las horas entre mis dedos arañando la ventana en la espera de tu regreso.

Me avergüenza tener que limpiar el agua que escurre de mi espalda con la camisa que me robe de tus caricias. Sigo con tu imagen reflejada en mi humana condición.

Tengo tres días sentada aquí, perdiéndome, extrañándome entre la lentitud de mis ganas, batiéndome de cual cursilería se me pegue en el pecho. Si fuera otra sería más fácil dejarme y cerrar el aura de tu esencia con eso se haría más obvio el hecho de querer salir y querer comerme al sol con un suspiro.


En vez de eso preferí refugiarme en la oscuridad de mi memoria, alejándome de nuestro sentir, creyendo en el amanecer de lo que pensé necesitar de ti. Y me fui. Respiré bajo las sábanas teniendo miedo de algo inexistente. Demandando las ansias del brillo de mis ojos. Me escondí de la noche. Ahuyentando mi necesidad de soledad. Intercambiándola por un pedazo de no sé qué. Que me hizo pensar en ti. Y en muchas cosas de mí. Me vertí bajo la blusa como un aire frio. Que calmara mis nervios. Haciéndote ajeno a mi presencia.



Y te fui borrando. Apagándote en la línea que divide nuestro encuentro. En el horizonte que me encontré cuando alzaba la mirada.


martes, 29 de mayo de 2012

XXVIII Premio Nacional de Cuento Fantástico y de Ciencia Ficción


El Gobierno del Estado de Puebla a través del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes y la Casa del Escritor, convoca al: “XXVIII Premio Nacional de Cuento Fantástico y de Ciencia Ficción”, en el que podrán participar escritores residentes en el país con un cuento inédito en español de 15 cuartillas máximo. La Recepción de trabajos concluirá el 31 de agosto del 2012.

Para más información sigue el siguiente enlace

sábado, 19 de mayo de 2012

La fotografía de Lee Jeffries


Se dice que tras un encuentro casual con una joven de la calle, Lee Jeffries, que en ese entonces se dedicaba a retratar eventos deportivos, cambió su perspectiva total acerca de su fotografía dedicándose desde entonces a hacer del indigente, del errante o de la gente sin hogar el objeto de su arte.

Dicha, coraje, soledad, sueños y tristeza es lo que expresa cada poro, cada céntimo de la piel y cada arruga de los personajes que le sirvieron de modelo a éste fotógrafo.

La verdad es que cada retrato nos toca, dicho de otra manera, su obra no generan indiferencia por parte de quien la mira.











Para conocer más de la obra de éste artista visita el siguiente enlace

jueves, 17 de mayo de 2012

De la enorme virtud y facultad de la memoria

Azulejo con episodios de la vida de San Agustín.
Monasterio de Santa Cruz, Coimbra.

Continuando, pues, en servirme de las potencias de mi alma… vengo a dar en el anchuroso campo y espaciosa jurisdicción de mi memoria, donde se guarda el tesoro de innumerables imágenes de todos los objetos que de cualquier modo sean sensibles, las cuales han pasado al depósito de la memoria por la aduana de los sentidos…

 Allí están guardadas con orden y distinción todas las cosas, y según el órgano o conducto por donde ha entrado cada una de ellas, como, por ejemplo, la luz y todos los colores, la figura y hermosura de los cuerpos, por los ojos; todos los géneros y especies que hay de sonidos y voces, por los oídos; todos los olores, por el órgano del olfato; todos los sabores, por el gusto; y finalmente, por el sentido del tacto, que se extiende generalmente por todo el cuerpo, todas las especies de que es duro o blando, caliente o frío, suave o áspero, pesado o ligero, ya sean estas cosas exteriores, ya interiores al cuerpo. Esta capacísima aula de la memoria recibe, en no sé qué secretos e inexplicables senos que tiene, todas estas cosas, que por las diferentes puertas de los sentidos entran en la memoria y en ella se depositan y guardan, de modo que puedan volver a descubrirse y presentarse cuando fuere necesario.. Mas ¿quién sabe ni podrá decir cómo fueron formadas estas especies o imágenes, no obstante que claramente consta por qué sentidos fueron atraídas y guardadas allí dentro?

Porque aun cuando estoy a oscuras y en silencio, si yo quiero, saco en mi memoria varios colores y hago distinción entre lo blanco y lo negro, y entre los demás colores que quiero; y los ruidos o sonidos no se presentan entonces ni perturban lo que estoy considerando, y que ha entrado por los ojos; siendo así que también los sonidos están allí, aunque puestos como separadamente y escondidos. Porque también, si me agrada, pido que salgan ellos, y al instante se me presentan; y entonces, sin mover la lengua y callando la garganta, canto en mi interior todo lo que quiero. Y no obstante que están allí también las dichas imágenes de los colores, no se mezclan con estotras, ni sirven de estorbo cuando se está disfrutando aquel otro depósito de imágenes que entraron por los oídos.

Del mismo modo recuerdo a mis solas, cuando quiero, todas las demás cosas, cuyas imágenes entraron a juntarse en la memoria por los otros sentidos; y sin oler cosa alguna, discierno entre el olor de los lirios y de las violetas; y sin valerme del gusto ni del tacto, sino solamente repasando las especies que enviaron a mi memoria estos sentidos, prefiero la dulzura de la miel a la del arrope, y lo que es suave a lo que es áspero.

Todo esto lo ejecuto dentro de la gran aula de mi memoria. Allí se me presentan el cielo, la tierra, el mar y todas las cosas que mis sentidos han podido percibir en ellos, excepto las que ya se me hayan olvidado…

Grande es, Dios mío, esta virtud y facultad de la memoria; grandísima es y de una extensión y capacidad que no se le halla fin…

Esto me causa grande admiración y me tiene atónito y pasmado, Los hombres por lo común se admiran de ver la altura de los montes, las grandes olas del mar, las anchurosas corrientes de los ríos, la latitud inmensa del océano, el curso de los astros, y se olvidan de lo mucho que tienen que admirar en sí mismos. No admiran ellos que cuando yo nombraba estas cosas que acabo de decir no las estaba viendo con mis ojos; y no obstante, era preciso, para nombrarlas, que interiormente viese en mi memoria los montes, las olas, los ríos y los astros, que son cosas que he visto, y el océano, de que otros me han informado; y que se me presentasen con tan grandes espacios y extensión como tienen en sí mismos, y como si los estuviera viendo con mis ojos. Tampoco cuando vi estas cosas se me introdujeron por los ojos ellas mismas; ni son ellas las que están dentro de mí en el depósito de mi memoria, sino solamente unas imágenes suyas; también sé y conozco clara y distintamente por cuál de los sentidos de mi cuerpo ha entrado cada una de ellas y la impresión que han hecho en mi memoria.
San Agustín